Estamos viviendo una situación de crisis mundial.
Grandes empresas están yendo a la quiebra, la
economía de muchos va desapareciendo
sin que lo puedan controlar.
La Nación de los Vencedores es para aquellas
personas que no importando la situación actual
quieren vencer y salir adelante. Pues escrito está: “
El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta
al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes
y heredar un sitio de honor…” (1
Samuel 2:8)
Con Dios no hay tiempo de crisis
o de escasez, sólo
hay tiempo de abundancia y victoria.
::: TESTIMONIOS
DE FE :::
“Vivíamos
en una cochera...
Usando
la fe, hoy tenemos casa propia,
una camioneta y un auto”
“
El gusto de estar casados nos duró poco
debido a que discutíamos por todo. Como
ambos éramos muy orgullosos, ninguno
de los dos cedía para calmar la situación.
El enojo subía tanto de nivel que en
varias ocasiones llegamos a golpearnos. Nuestra
desdicha se incrementó cuando el médico
le dijo a mi mujer que el bebé que esperábamos
nacería con síndrome de Down.
Vivíamos en una cochera, pues yo no
podía rentar un lugar mejor. Hubo un
momento en que mi mujer ya no soportó y
empacó sus cosas para irse, como pude
la detuve para que permaneciéramos juntos.
Nuestra esperanza renació al acercarnos
a Dios, nos entregamos a Él sin
reservas. Al hacer nuestro voto en la
Campaña
de Israel, le pedimos que nuestro hijo
naciera sano y así fue, el bebé nació sin
ningún problema físico.
El amor que Dios hizo surgir entre nosotros
nunca lo
habíamos experimentado. Además, Él
me abrió las puertas para ser
contratado como ingeniero en una empresa
líder
en computación y así pudimos
hacernos de una casa, una camioneta y
un automóvil” -Rosa y Edgar
Sánchez
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“Vivíamos
endeudados y pasábamos hambre”
Los recuerdos de Felipa González son tristes: durante su infancia, vivió en
la miseria.
A los 25 años se casó, pensando que la vida con su esposo sería
diferente. Pero no fue así: vivían pidiendo dinero prestado. Eso
los endeudó. Para completar el cuadro, su esposo empezó a tomar.
Felipa no aguantó la situación y decidió irse a Puebla.
Sus hijos tenían que trabajar para ayudarle con la renta. Gracias a eso,
pudo abrir un pequeño restaurante. Los ingresos no eran suficientes y
sólo le alcanzaba para la renta del restaurante y la comida. Las ganancias
eran tan pocas que tuvo que cerrar.
Felipa no conocía a Dios más que de oído y, de hecho, pensaba
que Él la había olvidado.
Un día, caminando distraídamente
por la calle, Felipa topó con
la Iglesia Universal. Decidió entrar y participar en la oración
de los lunes. Se enteró de que Dios deseaba cambiar su vida
y empezó a
buscarlo, empeñando en ello todas sus fuerzas y paciencia.
Casi de inmediato comenzó a prosperar,
pero no sin una entrega y sacrificio de su
parte. Cuando se enteró de la Campaña
de Israel, decidió participar
y, tras el esfuerzo y fe, pudo conseguir un excelente empleo.
Gracias
a los holocaustos y la entrega, Dios les
fue abriendo paulatinamente todas las puertas
que estaban
cerradas. Actualmente, Felipa tiene dos restaurantes grandes, que
a cada día
prosperan más. En lo sentimental, su esposo regresó a
la casa y su familia se encuentra totalmente restaurada. Y todo gracias
al enorme poder
que Dios manifestó en sus vidas.
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Trataba
de salir adelante emprendiendo negocios, pero
siempre se venían abajo.
“El
Señor Jesús nos hizo resurgir
de la nada”
“ Teníamos
un negocio de servicio a comedores industriales,
con una plantilla de 60 empleados. Cuando una
empleada nos obsequió unas esferas,
según ella para la prosperidad, comenzamos
a perder todo y tuvimos que cerrar la empresa.
Desesperado, así caí en el alcoholismo.
Al ver que las cosas no mejoraban, mi esposa se alejó de mí:
salió con un compañero de su trabajo y me fue infiel. Caí en
tal grado de desesperación que quería morirme.
Al acudir a la Iglesia Universal, Dios nos ayudó mucho. Nos pedimos
perdón el uno al otro y Dios reavivó el cariño. Cuando
participamos en la Campaña de Israel, antes de entregar
el voto, recibí llamadas en que me ofrecían varios contratos.
Así, en primer lugar pagamos todo lo que debíamos y ahora no
nos falta trabajo. Nuestra relación se reintegró y se fortalece
a cada día.”
Leticia López Romero y José Luís
Carrillo
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Nos
asociamos con otra persona para iniciar un
negocio, pero fuimos víctimas de fraude
y económicamente nos venimos abajo.
“De
la ruina a la prosperidad, gracias a la fe
en Dios”
Desesperados,
recurrimos a los brujos. Sin saberlo, nos hundimos
más y la prosperidad no llegaba. La
poca paz que teníamos fue disuelta por
tantas angustias.
Manuel,
mi esposo, estaba desesperado por la
economía
y, una noche, intentó suicidarse con un
cuchillo. Gracias a Dios lo vi e impedí que
lo hiciera.
Venimos a la Iglesia Universal porque vimos
el programa de
televisión. Aquí aprendimos a poner en práctica la fe y participando en las
novenas de oración y en la Conferencia Empresarial, logramos grandes
bendiciones.
Hoy, nuestro matrimonio está reconstruido, se terminaron las peleas y,
económicamente, prosperamos. Logramos un negocio donde nos va bien. Estamos
tranquilos y nos sentimos felices. El Señor Jesucristo cambió nuestras
vidas” - Griselda Bautista y Manuel García
Participe
este lunes en la Reunión de la Nación
de los vencedores especialmente a las 7pm, con
la presencia del Obispo
Franklin Sanches.(Otras
reuniónes 8am, 10am y 4 pm)
Santuario
Mayor Av. Revolución
253, Col. Tacubaya (Antiguo
Cine Jalisco)